Disfonía: 5 claves para cuidar tu voz y evitar lesiones

El 16 de abril de todos los años se celebra el Día Mundial de la Voz. Hoy te descubrimos qué es la disfonía, cómo identificar sus causas y cuáles son los mejores consejos de logopedia para cuidar de tu voz, porque si alguna vez has dicho: «me he quedado afónico» cuando en realidad estabas ronco, necesitas seguir leyendo este artículo.

¿Disfonía o afonía? He aquí la respuesta

La disfonía es la alteración de una o varias de las características o parámetros de la voz (como el timbre, la intensidad o el tono). Esta puede venir causada por una lesión orgánica en nuestras cuerdas vocales o por una lesión funcional, es decir, utilizar nuestra voz de forma inapropiada. La disfonía es la alteración de una o varias de las características o párametros de la voz; mientras que la afonía es la pérdida total de esta.

A diferencia de la afonía, que es la pérdida total de la voz, la disfonía es ese estado en el que la voz suena ronca, rasposa o cansada por esa lesión en las cuerdas vocales. Para que te hagas una idea, imagínate que tienes un catarro y te duele mucho la garganta, tu voz no sale de la misma forma: puede estar más nasalizada por la mucosidad y, por el dolor en la garganta, tu voz sale más ronca. Eso es la disfonía, pero sin que la causa sea un catarro.

La disfonía, como te comentamos al principio, puede venir causada por múltiples factores. Entre ellos encontramos:

  • Una lesión orgánica en las cuerdas vocales, como son los micronódulos, nódulos, pólipos, edemas, parálisis cordal… Este tipo de disfonías se las conoce como orgánicas por el origen de estas. Normalmente, estas lesiones benignas suelen ser la consecuencia de un mal uso vocal.
  • Una lesión funcional, que sin que haya un daño físico en las cuerdas vocales de mantenerse, puede llegar a ocasionar las lesiones anteriormente descritas.

¿Cómo se detecta una disfonía?

Quien primero se auto-detecta que algo está fallando en su voz es la propia persona que lo padece.  «Pierdo la voz en cuanto termino de trabajar», «siento que no se me escucha», «en cuanto levanto la voz me quedo afónica», «siento algo aquí en la garganta que me hace carraspear todo el tiempo», «está ronco todo el día»… ¿te suena alguna de estas frases?

Si tu voz está dañada durante muchas semanas seguidas y no es por un estado de constipado o faringitis, acude a tu médico para que te derive al otorrinolaringólogo, él será, el que a través de la laringoscopia, observe tus cuerdas vocales y te diagnostique cuál es la causa de tu disfonía (una lesión orgánica o funcional) y te derivará a la logopeda para comenzar con la rehabilitación.

Ojo, es posible que te informe de que si no se rehabilita con logopedia, sea necesario pasar por una cirugía. Pero después, es necesario e imprescindible rehabilitar de nuevo la voz, si no quieres que la causa de tu disfonía vuelva a provocártela. 

Los mejores consejos que te podemos dar para cuidar tu voz

Pautas para cuidar de tu voz ante una sospecha de disfonía.Lo primero que tienes que saber es que tu voz es una herramienta que utilizamos en el día a día y es fundamental cuidarla. Por ello, uno de los mejores consejos que podemos dar es que hay que cuidarla y mimarla como al resto de tu cuerpo. No olvides que la voz nace de las cuerdas vocales y que son músculos que hay que entrenar, tal y como los bíceps o los abdominales.

Para ello,

  • Bebe agua con frecuencia
  • Realiza pausas y descansos vocales
  • Mantén una adecuada postura para hablar (la postura influye más de lo que imaginas)
  • Utiliza un tono cómodo para hablar (no intentes sobrepasar el ruido ambiental)
  • No carraspees ni susurres. Parece contradictorio, pero esto hace que nuestras cuerdas vocales se tensen y choquen más fuerte entre sí agravando el daño

Puedes encontrar más pautas en nuestra última publicación en Instagram. Pincha en la imagen, echa un vistazo a qué más puedes hacer para cuidar de tu voz y no te olvides de dejarnos un 🩵.

Tu voz es única y es tu principal carta de presentación ante el mundo. No normalices el cansancio vocal ni esperes a que la ronquera se convierta en un problema crónico, porque un diagnóstico a tiempo y una rehabilitación adecuada marcan la diferencia, siendo claves para evitar complicaciones mayores o incluso una cirugía. Cuidar tu voz es, en definitiva, ganar calidad de vida y recuperar la fuerza de tu palabra.

Recuerda que si sientes síntomas compatibles con una disfonía, desde EREIN podemos ayudarte. Puedes escribirnos a través de nuestro formulario de contacto, llamarnos o escribirnos por WhatsApp, estaremos encantadas de atenderte. Y no te olvides que puedes encontrar más contenido interesante en nuestras redes sociales.

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